La obra de reconstrucción y remodelación de bulevar Seguí, entre Oroño y San Martín, generó reclamos de vecinos y comerciantes por el impacto que los cortes, vallados y restricciones provocan en la vida cotidiana y la actividad económica de la zona sur.
La concejala Fernanda Gigliani presentó un proyecto para que el municipio evalúe medidas de compensación mientras avanza una intervención considerada estratégica, pero que tiene un plazo de ejecución previsto de 365 días.
Entre los pedidos figura la posibilidad de habilitar corredores de circulación para devolver movimiento al sector, reducir cortes totales y procurar que las tareas afecten de manera alternada sólo una mano del bulevar.
Los vecinos plantearon dificultades para ingresar a cocheras privadas, caída en las ventas, menor circulación peatonal y vehicular, ruidos permanentes y aumento de situaciones de inseguridad durante el desarrollo de la obra.
La iniciativa también propone condonar o eximir el pago de la Tasa General de Inmuebles y del Derecho de Registro e Inspección a comercios, industrias y servicios afectados total o parcialmente. Además, pide prorrogar automáticamente y sin costo las habilitaciones municipales que venzan durante el plazo de ejecución.
La obra incluye reconstrucción de calzada de hormigón, mejoras pluviales, cordones, cunetas y puesta en valor del cantero central, con nuevas veredas, senderos, estaciones deportivas, juegos, parquización e iluminación.





















