Una denuncia por caza ilegal de fauna autóctona generó fuerte conmoción en el norte de Santa Fe. La Provincia presentó una denuncia penal ante la Justicia luego de la difusión de imágenes en las que se observa a grupos de cazadores posando con más de 300 animales muertos.
El episodio habría ocurrido en la zona de Intiyaco y Fortín Olmos, en plena Cuña Boscosa del departamento Vera. Entre los ejemplares abatidos aparecen patos, yacarés y distintas aves protegidas, lo que encendió las alarmas de organizaciones ambientalistas y autoridades provinciales.
Las fotografías circularon en redes sociales y provocaron una rápida reacción oficial. Desde el gobierno santafesino advirtieron que se trata de un hecho grave por la magnitud de la matanza y por el posible daño sobre especies silvestres protegidas.
La investigación buscará identificar a los responsables, determinar si participaron cazadores extranjeros y establecer cómo se organizó la actividad. También se analizará si hubo guías, permisos apócrifos, campos habilitados de manera irregular o redes dedicadas al turismo cinegético ilegal.
El caso reabrió el debate sobre los controles en zonas rurales del norte provincial, donde la extensión del territorio y la baja presencia estatal facilitan prácticas clandestinas contra la fauna.
Desde áreas ambientales remarcaron que la caza furtiva no sólo implica una infracción, sino un daño directo al equilibrio ecológico de humedales, montes y ambientes naturales donde esas especies cumplen un rol clave.






















