La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) quedó envuelta en una nueva controversia luego de que se conociera una resolución que dispuso ascensos y recategorizaciones para 246 empleados del organismo.
La medida generó malestar interno y denuncias de “ascensos a dedo” por parte de trabajadores y sectores gremiales, que cuestionan la falta de criterios transparentes en las promociones. Según las críticas, muchos beneficios habrían sido otorgados por afinidad política, vínculos personales o parentescos.
Las recategorizaciones implican mejoras salariales significativas dentro del esquema jerárquico del organismo conducido por Andrés Vázquez. Desde sectores internos reclaman que no se respetaron parámetros tradicionales como antigüedad, carrera administrativa o concursos.
La polémica se suma a otras tensiones dentro de ARCA en medio del proceso de reestructuración estatal impulsado por el Gobierno nacional. Mientras desde el oficialismo sostienen que se trata de decisiones administrativas normales, los cuestionamientos crecen entre empleados que quedaron afuera de las promociones.





















