El acceso a la vivienda en Rosario volvió a mostrar un fuerte deterioro para jubilados y trabajadores de menores ingresos. De acuerdo con el informe de mayo del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, desde enero la jubilación mínima ya no alcanza para cubrir el alquiler promedio de un monoambiente en la ciudad.
El relevamiento marca que los adultos mayores que cobran el haber mínimo deben destinar cerca del 80% de sus ingresos sólo para pagar una unidad de un ambiente, sin contar expensas, servicios ni otros gastos básicos.
La situación también es ajustada para quienes perciben el Salario Mínimo, Vital y Móvil. Con un ingreso de $363.000, un trabajador formal apenas cubre el 98,1% del valor promedio de un monoambiente, por lo que queda por debajo del piso necesario para alquilar.
El informe confirma que los alquileres siguen creciendo por encima de los ingresos más bajos y profundizan la dificultad para acceder a una vivienda en Rosario. Para los sectores vulnerables, alquilar implica resignar casi todo el ingreso mensual antes de sumar alimentos, transporte, medicamentos o servicios.





















