Amsafe Rosario reclamó la apertura urgente de paritarias en Santa Fe y advirtió que la situación de los trabajadores de la educación “no da para más”. El secretario general de la delegación local, Roque Jaimes, denunció una fuerte pérdida del poder adquisitivo y alertó sobre el impacto que la crisis salarial ya tiene en las escuelas.
El dirigente sostuvo que el plazo del aumento otorgado por decreto a comienzos de año ya venció y que el gobierno provincial debería convocar a una nueva discusión salarial. Según planteó, los docentes perdieron entre un 4% y un 7% frente a la inflación en los últimos meses, dependiendo del cargo, y arrastran una caída cercana al 40% desde el inicio de la actual gestión.
“Estamos exigiendo la apertura de paritarias porque ya venció el plazo de aquel decreto unilateral con un aumento magro de principio de año. Ya tendríamos que estar discutiendo en una mesa paritaria para los próximos meses”, señaló Jaimes.
Desde el gremio cuestionaron que el Ejecutivo provincial postergue la discusión hasta después del receso de invierno y advirtieron que esa decisión profundiza el malestar en las escuelas. “El gobierno está perdiendo consenso y se está ganando cada vez más bronca de los pocos docentes que todavía lo respaldaban”, afirmó el referente sindical.
Jaimes también remarcó que la situación se agravó por la falta de financiamiento nacional y por el deterioro de las condiciones laborales. Según indicó, muchos maestros se encuentran cerca o por debajo de la línea de pobreza, mientras otros directamente abandonan la docencia para buscar mejores ingresos en otras actividades.
El dirigente agregó que la crisis también empieza a verse en la formación docente. “Cada vez hay más gente que deja la docencia y cada vez menos jóvenes que se inscriben para hacer la carrera. Va a ser muy difícil para cualquier gobierno conseguir docentes dentro de algunos años”, advirtió.
Amsafe Rosario también apuntó contra el deterioro edilicio, el recorte presupuestario y el “maltrato económico y social” hacia el sector. Para el gremio, el conflicto educativo no se limita al salario: expresa una crisis más profunda sobre el presente y el futuro de la escuela pública en Santa Fe.






















