El juicio oral contra el financista Luis Herrera y su familia ingresa en su etapa decisiva. Para agilizar el proceso y evitar un colapso judicial, la Fiscalía aplicó un “criterio de economía procesal” y seleccionó solo 129 casos de los 462 totales, reduciendo el perjuicio a juzgar a 9.870.478 dólares.
De haberse incluido todas las denuncias, el monto del fraude escalaría a casi 35 millones de dólares. Con este recorte, la lista de testigos bajará de 600 a unos 300, garantizando un debate en plazos razonables. Mientras se define la fecha del juicio, los tres hombres de la familia continuarán en prisión preventiva.
El fiscal Sebastián Narvaja solicitó 13 años de prisión para Luis Herrera, 9 años para sus hijos y 5 para su esposa. La familia está imputada desde 2022 por asociación ilícita, estafas, administración fraudulenta y lavado de dinero, afectando de forma directa a 85 damnificados en esta selección.
Según la investigación, la organización utilizaba la firma Fernández Soljan S.A. para captar ahorros con la falsa promesa de invertirlos en el mercado de Chicago. En realidad, los fondos se desviaban hacia un esquema piramidal que se sostenía mediante la entrega de resúmenes de cuenta y liquidaciones falsas.
Los jueces Paula Álvarez, Gonzalo Fernández Bussy y Ramiro López Quintana avalaron avanzar únicamente con el recorte de las 129 causas. Desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA) argumentaron que es una facultad estratégica para lograr una condena eficiente tras la caída de un juicio abreviado previo.
Por su parte, los abogados defensores se opusieron firmemente a la “acusación parcial”. Plantearon que esta estrategia vulnera las garantías constitucionales y abre la puerta a que la familia Herrera sea juzgada dos veces por el mismo hecho en el futuro.




















