La tranquilidad en Funes se vio interrumpida en las últimas horas tras una publicación en redes sociales que escaló rápidamente en la agenda pública. Romina Hoffmann, exesposa del intendente Roly Santacroce, utilizó su cuenta de Instagram para exponer un grave conflicto personal y familiar.
En un extenso mensaje que cosechó cientos de reacciones, Hoffmann lanzó duras acusaciones contra el padre de sus hijos. Las críticas no solo apuntaron al mandatario, sino también a su entorno político y judicial. Entre los puntos más graves, la mujer denunció presiones, persecución y un prolongado silencio. Aseguró sufrir hostigamiento constante y apuntó contra la falta de cumplimiento en las obligaciones familiares.
“Hace público su victorioso viaje al mundial”, cuestionó Hoffmann. Acto seguido, denunció el ahogo económico: “Hace dos meses viajé a España y me dejó sin la cuota alimentaria durante tres meses”.
La denunciante describió al intendente como un “total desconocido e ingrato” y denunció un presunto abuso de los recursos públicos. Además, aseguró que el mandatario la “vigila con cámaras municipales” y que “hostiga sin impunidad porque es el dueño de Funes”.
El descargo también salpicó de forma directa a la gestión local. Hoffmann afirmó que el jefe comunal “es el dueño del geriátrico donde trabajé” y calificó a los integrantes de su gabinete como “cómplices y corruptos”.
Finalmente, la mujer se mostró consciente del impacto legal que tendrán sus palabras, pero ratificó su postura frente a las presiones. “Seguramente su abogada estará levantando mi publicación para una denuncia”, anticipó.
“Mi vida es privada aunque espíen por las cámaras municipales. Si la ley me sanciona, es porque gana el poder”, concluyó Hoffmann en su publicación. Hasta el momento, no se ha emitido una respuesta oficial por parte del Ejecutivo local.





















