Se trató de una sucesión en la que el abogado Daniel Medori representó a las tres hijas de la causante, quien había fallecido en estado de viudez. Desde el inicio fue necesario reconstruir íntegramente la documentación del grupo familiar, obteniendo partidas de distintas jurisdicciones y acreditando el vínculo con un sucesorio anterior correspondiente al cónyuge premuerto.
Durante la tramitación surgieron diversos obstáculos procesales. Fue necesario rectificar el apellido de la causante por un error en la carátula del expediente, acompañar documentación complementaria requerida por el juzgado y cumplir con la totalidad de los informes de ley, incluyendo Registro de Procesos Universales, Registro de Actos de Última Voluntad, Caja de Pensiones, edictos y vista fiscal.
Asimismo, al momento de efectuar la denuncia de bienes se advirtió un error material en la valuación informada, que fue subsanado de inmediato mediante una presentación fundada, evitando observaciones posteriores y permitiendo la continuidad del trámite sin demoras.
Superadas todas las observaciones, se obtuvo la declaratoria de herederos y se avanzó con la denuncia de bienes y las restantes etapas del proceso sucesorio, procurando en todo momento una tramitación ágil y ordenada.






















