El vocero presidencial, Adrián Ravier, respaldó con fuerza el programa económico que implementa la gestión de Javier Milei y encendió la polémica al rechazar de plano una de las frases más instaladas en el humor social: aseguró que desde la administración libertaria no coinciden con la afirmación de que “la gente no llega a fin de mes”.
En una entrevista con Infobae, el funcionario argumentó que generalizar de esa manera da la sensación de que toda la población padece la misma realidad. “Nosotros tenemos datos para mostrar que la pobreza y la indigencia vienen cayendo mucho. Un país que baja la inflación del 200% al 30% anual, automáticamente hace salir a mucha gente de esa situación”, planteó.
Sin embargo, Ravier reconoció abiertamente que el desplome del salario real y de las jubilaciones al inicio del mandato fue el resultado de una decisión política del Poder Ejecutivo. El vocero admitió que la devaluación del 118% aplicada en el primer día de gestión, que llevó el dólar de $360 a $800, “hundió los ingresos reales” debido al inmediato salto inflacionario del 25%.
Según la lectura del Gobierno, tras haber tocado fondo en ese “pozo”, la economía local experimentó una fuerte recuperación en la segunda mitad de 2024 que se extendió hasta principios de 2025. Tras una posterior meseta de enfriamiento, Ravier afirmó que los ingresos nominales de las familias ya comenzaron a ganarle a la inflación.
El portavoz justificó el severo ajuste inicial señalando que era indispensable para ordenar las variables macroeconómicas. “Tuvimos que recuperar precios aumentando combustibles, gas, luz, telefonía y más. A todo eso había que hacerlo para generar incentivos de inversión», puntualizó.
Por último, al ser consultado sobre las reacciones del presidente y su entorno ante los cuestionamientos, Ravier negó que el equipo gubernamental sea intolerante. “Hay tolerancia a la crítica cuando es de buena fe. Si hay distorsión, es distinto. Eso sí enoja”, concluyó.






















