“Todos fueron conscientes de que hay una necesidad de sostener al empresario PYME”, resaltó este miércoles Ricardo Diab, presidente de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) al ser consultado por Versión Rosario tras conocerse el encuentro que horas antes mantuvo el sector en Diputados, donde a los legisladores se les entregó una serie de propuestas fiscales y de financiamiento para aliviar a empresariado chico.
Uno de los reclamos fue un nuevo consenso fiscal que dé un marco de ordenamiento a los impuestos provinciales, entre ellos los Ingresos Brutos, y a las tasas municipales, además de la reducción de la presión fiscal a las pymes. De esta manera se evitaría lo que muchas veces sucede: que la marginalidad se convierta en la única salida para evitar la carga tributaria que se superpone.
Sobre la situación en el litoral, Diab comentó a VR: “En Santa Fe se trabaja la cuestión, tenemos una disminución que es un diferencial”. “También con el RIMI (Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones), que tiene que ver con la facilidad para invertir, que se baje un poco el monto exigible para cuando es una pequeña o microempresa y alguna cuestión de lo laboral. Todos fueron conscientes de que hay una necesidad de sostener al empresario PYME”, continuó.
Consultado sobre si haría falta una ley integral para PYME en donde abarque todos los temas expuestos a los diputados, Diab respondió: “Una ley PYME es fundamental. Yo copio mucho Brasil, porque tenemos mucha simbiosis de actividades, cómo sostiene Brasil su entramado PYME”.
En ese sentido, aclaró: “Hoy todavía aquí no la tenemos, creo que debemos trabajar hacia futuro en eso y poner a los distintos sectores en acuerdo, porque a partir de una ley PYME muchas otras cosas tenemos para sostener”.
Por otro lado, los representantes de los empresarios pidieron que el Congreso acompañe la oferta de capacitación de la Escuela de Negocios de CAME, que apunta a mejorar la empleabilidad y la profesionalización de las pymes.
Para luchar contra el comercio ilegal y el contrabando, el sector requirió avanzar con el proyecto de ley de Armonización del Comercio Fronterizo, que propone un régimen especial para pymes en zonas de fronteras para así reducir asimetrías cambiarias y fomentar la competitividad.
A su vez, se planteó que para acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) habría que contemplar un monto mínimo de inversión más bajo que el establecido para las microempresas y para las pequeñas empresas (US$ 150.000 y US$ 600.000, respectivamente). Asimismo, que las inversiones puedan realizarse dentro de los primeros cinco años desde la entrada en vigencia del RIMI (versus los dos años estipulados).
Además, solicitaron mayores líneas de financiamiento, ya que sólo 1 de cada 3 pymes accede a él. Por su parte, los diputados nacionales presentes informaron que trabajarán en la posibilidad de declarar la emergencia pyme en todo el país.




















