El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) dio por terminado el alerta por tormentas severas para Rosario y la región, pero que nadie guarde el paraguas ni la campera. La inestabilidad llegó para quedarse durante el fin de semana y el frío se hará sentir con fuerza.
La mañana de este sábado arrancó gris y pesada, con el termómetro en 17,9°C, una humedad por las nubes (93%) y la visibilidad reducida a apenas 4 kilómetros. Para la tarde se esperan chaparrones y, hacia la noche, las probabilidades de tormentas aisladas trepan hasta un 70%. La máxima rozará los 21°C, pero será el último suspiro templado.
El verdadero cambio de aire llegará el domingo, impulsado por ráfagas del sector sur. Se prevé un marcado descenso de la temperatura: la mínima tocará los 10°C y la máxima apenas llegará a los 15°C.
Si bien todavía se pueden registrar algunas lluvias en la madrugada del domingo, las condiciones irán mejorando lentamente y la probabilidad de agua bajará con el correr de las horas, aunque el cielo seguirá mayormente cubierto y el ambiente bien fresco.
En tanto, el lunes continuará el protagonismo del frío e incluso no se descartan algunas precipitaciones aisladas durante la tarde. El tiempo definitivamente estable llegará recién a partir del martes, ya sin chances de lluvias y con tardes que, hacia el final de la semana, volverán a ser un poco más agradables rondando los 19°C.






















