La actividad minorista pyme registró en abril una contracción interanual del 3,2% a valores constantes. La evolución mensual evidenció una merma del 1,3%, consolidando una retracción acumulada del 3,5% durante el primer cuatrimestre del año.
En diálogo con radio LT3, Diab describió el complejo escenario que atraviesan las pequeñas y medianas empresas de todo el país y dijo que las dificultades que afrontan las mismas pueden verse a simple vista. “No veo con tanto optimismo como el ministro que vaya a producirse un cambio en los próximos meses”, afirmó Diab, marcando diferencias con las expectativas del Gobierno nacional sobre una recuperación rápida.
En ese sentido el presidente de CAME remarcó que “ojalá sea así, como dice el ministro Caputo, pero no lo veo. No lo veo porque hasta que derrame todo eso positivo que se anuncia, creo que va a llevar más tiempo, si es que derrama positivamente luego. Porque la ley laboral, considero que en buena hora que haya una ley laboral que me dé previsibilidad a la hora de tener que desvincular un empleado de mi empresa y no correr el riesgo de que se la lleve consigo y otras tantas cuestiones. Pero si no tengo necesidad de tomar personal no lo voy a hacer seguramente. O sea, que una condición necesaria pero no suficiente” y agregó “primero, si no hay consumo, si no hay demanda, no voy a tener necesidad de tomar personal. Entonces, no lo veo que sea una solución rápida. Que la gente saque los recursos del colchón rápidamente para consumo tampoco”.
Poca expectativa de que la cosa cambie
El relevamiento realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa afirma que para el 49% de los encuestados (+1 p.p. vs marzo) la situación de cara a los próximos 12 meses se mantendrá en las mismas condiciones, mientras que el 37,2% aguarda una mejora (-2,5 p.p. mensual) y el 13,8% proyecta un retroceso. Sobre la disposición a invertir, el 58,7% considera que el contexto no es propicio para desembolsos, frente a un 12,6% que lo percibe de forma oportuna y un 28,7% sin definición.

El análisis por rubros ratificó la tendencia descendente con seis de los siete sectores en terreno negativo. Los retrocesos se localizaron principalmente en Bazar y decoración (-12,3%), Perfumería (-7,2%) y Ferretería, materiales eléctricos y para la construcción (-4,2%). El segmento de Farmacia constituyó la única excepción, con una variación positiva del 6,1%.
El índice general de ventas minoristas informado por CAME mide las ventas realizadas por los comercios relevados bajo cualquier modalidad.






















