La víctima, un juez de la Asociación Rosarina de Fútbol, debió recibir atención médica tras el ataque. Hay cuatro menores y un adulto identificados entre los agresores.
Una batalla campal se dio durante el fin de semana en un partido de la octava división de la Asociación Rosarina de Fútbol en donde un árbitro de 17 años terminó golpeado y amenazado. El caso fue denunciado y la policía trabaja en la idntificación de los responsables.
Los incidentes se produjeron durante la mañana en el predio de Muiño al 9.100, donde se enfrentaban chicos de entre 14 y 15 años, categoría 2011, de Fisherton y Defensores de Funes. Según las primeras informaciones, jugadores y padres del equipo visitante se enojaron con Bautista Pereyra, el réferi de 17 años a cargo del encuentro, luego de que sancionara dos expulsiones.
Al finalizar el partido, adultos y menores arremetieron contra el juez dentro de la cancha: lo golpearon con puños, patadas y lo tiraron al piso. Pereyra logró escapar hacia el vestuario, pero incluso allí recibió amenazas de muerte verbales por parte de los agresores.
Finalmente pudo retirarse del predio y fue trasladado a un centro de salud para recibir atención médica. El ataque fue denunciado por el padre del adolescente. Según la denuncia, hay cuatro menores y un hombre identificados como partícipes del hecho, aunque hasta el momento no se registraron detenciones y las circunstancias del episodio continúan bajo investigación.





















