La polémica se encendió durante el fin de semana cuando miles de clientes del Banco Santa Fe notaron con sorpresa que la fecha de vencimiento de sus tarjetas de crédito se había adelantado. El cambio repentino desató de inmediato el malestar y la preocupación por el posible cobro de recargos financieros, dado que el pago caía antes de la fecha habitual de cobro de los sueldos.
Frente a la ola de reclamos, desde la entidad financiera salieron a llevar tranquilidad a la comunidad y confirmaron que la medida no tendrá un impacto negativo en los bolsillos. El banco ratificó que las fechas límite se adecuarán al cronograma oficial de pagos de la Administración Pública, tal como sucede habitualmente en la provincia.
La tensión alcanzó tal magnitud que el propio Gobierno de Santa Fe debió entablar conversaciones directas con las autoridades de la institución bancaria a lo largo del fin de semana. Durante las gestiones, las autoridades provinciales exigieron revisar y modificar la decisión de manera urgente para no perjudicar a los trabajadores públicos.
De esta forma, la entidad crediticia remarcó que no se aplicarán punitorios ni costos financieros adicionales a quienes abonen el resumen después de la fecha estipulada pero dentro del período de cobro de sus haberes. Con esta aclaración, los usuarios que no puedan cancelar el saldo por no haber percibido aún su salario quedan completamente desligados de cualquier recargo.





















