La estrategia de la defensa en torno al brutal femicidio perpetrado la semana pasado en la farmacia de Dorrego y Ceballos comenzó a trazarse sobre la condición psiquiátrica del acusado. Martín Banchero permanece alojado en el hospital José María Cullen de la capital provincial, a la espera de un nuevo examen médico que defina si está en condiciones de afrontar la audiencia imputativa fijada en principio para este martes.
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Su abogado defensor, el exfiscal Mariano Ríos Artacho, confirmó que el imputado cuenta con una historia clínica previa de consideración. Según detalló la defensa, Banchero padece un diagnóstico de bipolaridad desde hace tiempo, por el cual se encontraba bajo tratamiento médico y con prescripción de psicofármacos.
El letrado sostuvo que al momento de entrevistarse con su asistido lo notó en un estado de extrema exaltación y sin una clara noción de la gravedad de lo sucedido. A su vez, remarcó que, de acuerdo con el relato del propio acusado, durante esa jornada habría existido un consumo combinado de alcohol y sustancias estupefacientes, punto que deberá ratificarse con las pericias toxicológicas de rigor.
Ante este panorama, la representación técnica buscará establecer mediante peritajes médicos y la intervención de una junta de especialistas si el imputado era capaz de dirigir sus acciones. Sin cuestionamientos por el momento sobre la autoría material del crimen, el foco defensivo intentará atenuar el escenario penal frente a la postura de la fiscal Laura Riccardo, quien prevé imputarlo por femicidio, delito que prevé la pena de prisión perpetua.





















