La Comisión Disciplinaria de la FIFA sacudió con dureza al fútbol nacional tras oficializar durísimos castigos para los futbolistas argentinos involucrados en los desmanes posteriores a la final del Mundial 2026. La Asociación del Fútbol Argentino no solo recibió un severo castigo económico de 321.000 dólares por la bandera de las Islas Malvinas y cánticos discriminatorios, sino que además sufrirá la restricción de público local para sus próximos compromisos, con un primer encuentro al 50 por ciento de su capacidad.
En el plano deportivo, Leandro Paredes se llevó la peor parte y estará diez partidos fuera de las canchas, sumado a un desembolso obligatorio de 90.000 dólares. Nahuel Molina recibió siete fechas de suspensión y una cifra idéntica en dólares por agresiones y conducta antideportiva. Por su parte, Roberto Ayala sufrió tres partidos de sanción tras propinarle una piña al español Dani Olmo, mientras que Thiago Almada deberá pagar 30.000 dólares y ausentarse durante un cotejo.

Frente al contundente fallo internacional, la AFA activó de inmediato su estrategia defensiva bajo la conducción del gerente de Legales, Andrés “Patón” Urich. La entidad madre del fútbol local recurrirá en primera instancia al Comité de Apelaciones de la FIFA buscando reducir los castigos de los hombres dirigidos por Scaloni y, en caso de un revés, no descarta ir hasta las últimas consecuencias ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo.






















