El sonado revuelo que se desató en mayo pasado a bordo de una aeronave de Copa Airlines que aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Rosario llegó a su fin en los tribunales locales. La Justicia rosarina desestimó la causa penal contra la pareja acusada de mantener relaciones sexuales en pleno vuelo tras concluir que no se configuró ningún delito.
La investigación, llevada adelante por la fiscal María Cecilia Marcolín Loberse de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual del MPA, determinó que los hechos denunciados no reunieron las condiciones necesarias para encuadrarse bajo la figura de exhibiciones obscenas. Para la representante del Ministerio Público de la Acusación no se logró acreditar el “dolo directo”, es decir, la intención explícita del hombre de 54 años y la mujer de 59 de afectar el pudor de terceros.
El episodio había ocurrido a bordo del servicio proveniente de Panamá, cuando una tripulante y un pasajero denunciaron haber visto a la pareja de rosarinos en situaciones íntimas en la clase ejecutiva. La ausencia de cámaras de seguridad en el sector y la falta de testimonios concluyentes impidieron reconstruir de manera contundente la escena, inclinando la balanza para que la Fiscalía diera por cerrada y archivada la causa tras tres meses de pesquisas.






















