David Kim, hijo del fundador de Amesud y responsable de la textil junto a su padre Yael Kim, habló en febrero con el diario El País sobre la situación de la empresa que supo abastecer a marcas como Nike, Adidas, Puma y Under Armour, y que en mayo de este año terminó presentando su concurso preventivo de acreedores.
Amesud tiene capacidad para fabricar 700 toneladas de telas por mes, pero hoy produce apenas 115. Desde la asunción de Javier Milei, la empresa ajustó su personal un 50% —pasó de 389 empleados en enero de 2024 a 173 en la actualidad— y en mayo entró en cesación de pagos.
El Juzgado Comercial 22, a cargo de Guillermo Pesares, dictó el concurso preventivo: la firma declaró un pasivo de $12.156 millones frente a activos por $25.269 millones. En la presentación judicial, los dueños describieron el cuadro como un “descalabro financiero de gran relevancia”, producto del desfasaje entre costos y precios de venta.
El contexto: apertura importadora y comparación con 2001
David Kim fue categórico sobre la magnitud de la crisis actual: “Todo el mundo cree que en 2001 fue la peor crisis, pero para nosotros esta es la peor”. Según explicó, las ventas de la empresa cayeron 60% en dos años, desde mediados de 2023, arrastradas por la reducción de aranceles y la desregulación de regímenes como el courier, que facilitaron el ingreso de productos de plataformas como Temu y Shein a precios con los que la industria local no puede competir.
Las ventas mensuales promedio pasaron de 316 toneladas a fines de 2024 a solo 115 en febrero de 2026. La comparación no es menor: la familia Kim ya había atravesado un concurso de acreedores en 1999, durante el gobierno de Carlos Menem, que lograron homologar y saldar recién en 2013, antes de una recuperación que los llevó a producir más de 2.000 toneladas anuales en 2004 e invertir en tecnología para cumplir con los estándares de Nike y Adidas.





















