El ex diputado por La Pampa, Adrián Ravier, debutó este martes como vocero presidencial en la Casa Rosada. La presentación, que se extendió por más de una hora en una sala renovada con estética de streaming, careció de anuncios sobre las reformas ministeriales en marcha y se centró en una alocución monótona que repasó la gestión económica de Javier Milei y las tareas de las distintas carteras.
El estreno de Ravier coincidió con la previa de la jura de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete en reemplazo de Manuel Adorni. Al ser consultado sobre la salida del ex funcionario, el flamante portavoz evitó improvisar y se limitó a leer un texto cerrado: “Adorni renunció por motivos personales; la vía judicial avanzará en ese plano”, desvinculándolo de la marcha del Gobierno nacional tras su forzada renuncia.
En sintonía con este recambio, envió un fuerte guiño al PRO al calificarlo como un “aliado clave” y destacar la sintonía entre Mauricio Macri y el presidente.
Por último, la conferencia estuvo atravesada por los cruces con los cronistas acreditados debido a las restricciones de circulación en Balcarce 50. Pese a discursos previos a favor del periodismo, Ravier justificó las limitaciones comparando la situación con las principales democracias globales.
“Creemos que no es lo más normal ver al periodismo circular por la Casa de Gobierno de un país”, argumentó, adelantando que el Gobierno mantendrá las estrictas medidas de control dentro del palacio presidencial.




















