Un violento siniestro vial que de milagro no terminó en tragedia sacudió a los vecinos de barrio Godoy durante la noche de este viernes. Por causas que aún se intentan establecer, un interno 407 de la línea 121 fuera de control terminó embistiendo de lleno a tres autos que se encontraban estacionados y sin ocupantes sobre la calzada.
El impacto se produjo alrededor de las 22.30 en la intersección de Rivarola y Fader. A pesar de la contundencia de la colisión, que dejó importantes daños materiales en un Peugeot Partner, un Peugeot 308 y un Peugeot 408, el chofer de 24 años y los pasajeros que viajaban a bordo salieron completamente ilesos de la unidad.
Tras la llegada del personal policial, el conductor confirmó que ni él ni los usuarios requerían asistencia médica. Los pasajeros descendieron del colectivo por sus propios medios y continuaron su viaje en otra unidad de la empresa, mientras que las actuaciones correspondientes quedaron a cargo de la comisaría 32ª.






















