Cada 17 de mayo se celebra el Día Mundial del Reciclaje, una fecha que busca concientizar sobre la importancia de reducir, reutilizar y reciclar. En Argentina, esta jornada encuentra un ejemplo concreto en la campaña Reciclá tu Aceite, impulsada por la empresa DH-SH, que transforma un residuo cotidiano en energía limpia y crece en todo el país gracias a la articulación con municipios.
El programa ya funciona en 15 provincias y cuenta con más de 400 puntos verdes instalados. Allí, vecinos pueden disponer de manera adecuada el aceite vegetal usado, que luego es trasladado a la planta de Capitán Bermúdez para su tratamiento y conversión en materia prima para biocombustible de segunda generación. Mientras que a los comercios gastronómicos se les otorgan bidones para que puedan gestionar sus residuos en estos recipientes que luego son recolectados por la firma.
“Reciclar el aceite usado de cocina es transformar un residuo contaminante en una fuente de energía limpia. En este sentido, buscamos reforzar la importancia de esta práctica que cada vez suma más participación en hogares y comercios de todo el país. A través de campañas como ‘Reciclá tu Aceite’, demostramos que un pequeño gesto cotidiano puede generar un impacto ambiental positivo, cuidando el agua, el suelo y promoviendo una mayor conciencia ciudadana sobre la gestión responsable de los residuos”, explicó Antonella Druetta, responsable de Sustentabilidad de DH-SH.
Un compromiso que crece en el país
La articulación con los municipios resulta clave para ampliar el alcance de la campaña “Reciclá tu Aceite”, ya que son los gobiernos locales los que generan la articulación con DH-SH permitiéndole a la empresa la instalación de puntos de acopio y la realización de campañas para concientizar y promover la participación ciudadana. A través de convenios con municipios, DH-SH logra incorporar esquemas de recolección y tratamiento de aceite vegetal usado, fortaleciendo políticas ambientales locales y fomentando hábitos sustentables en la comunidad.
Un caso es el de la ciudad de Rosario, en Santa Fe. Luciano Marelli, secretario de Ambiente y Espacio Público, indicó que la zona cuenta con una gestión integral que responde de manera eficiente tanto a la generación domiciliaria como al sector gastronómico, entendiendo que la disposición adecuada de estos residuos es una pieza clave para proteger la infraestructura y el ecosistema del río. “Nuestra prioridad es garantizar que el aceite que se utiliza en cada cocina, ya sea de un hogar o de un restaurante, no sea un foco de contaminación, sino una materia prima para la generación de energías limpias. Es una política de Estado que transforma un problema ambiental en una solución sustentable para los rosarinos”, resume Marelli.
Para tomar dimensión de los alcances en la recolección de este residuo, desde que la campaña se puso en marcha en el año 2017 hasta el 2024 (último año medido), la empresa ya recolectó más de 45.000 toneladas de aceite vegetal usado, evitando la contaminación de cerca de 49.396.739 metros cúbicos de agua, el equivalente a casi 20 mil piletas olímpicas.
“Haber firmado el convenio con DH-SH nos trajo una veta más en cuanto a resolver un residuo domiciliario que la gente genera, con el que no sabe qué hacer y que no tiene un tratamiento específico en la provincia”, explicó Emilia Molina, directora general de Ambiente, Energía y Cambio Climático de la Municipalidad de Godoy Cruz, Mendoza. La directiva sostuvo que el convenio les permitió ampliar las alternativas de tratamiento para residuos domiciliarios. Actualmente, el municipio cuenta con cinco contenedores distribuidos en distintos puntos del departamento para la recepción de aceite usado de cocina, que luego es acopiado en el Polo Ambiental y retirado por la empresa. Además, destacó las campañas de educación ambiental en escuelas para concientizar. Con la firma de cada convenio, la empresa santafesina pone en marcha un Programa de Educación Ambiental gratuito y virtual para escuelas que ya alcanzó a 6.000 estudiantes de todo el país.
Una gestión que empieza en los hogares
Para reciclar el aceite vegetal usado en casa, primero se lo debe dejar enfriar luego de cocinar y colocarlo en un recipiente plástico limpio, seco y con tapa. Ese mismo envase puede seguir utilizándose para acumular el aceite de futuras frituras y, una vez lleno, debe llevarse al punto verde más cercano para completar el circuito de reciclaje. En el caso de los comercios gastronómicos, la firma provee bidones para que puedan separar el descarte en estos recipientes de mayor tamaño que en cada retiro se reponen y se les entrega un certificado de tratamiento.
Contar con habilitación para realizar esta actividad y garantizar la trazabilidad del residuo es, justamente, uno de los aspectos más valorados por los municipios que trabajan junto a la empresa. Así lo destacó Ramiro Ragno, director de Residuos Especiales de la Municipalidad de la ciudad de Salta: “Es una de las empresas habilitadas para recibir el aceite usado y darle una trazabilidad responsable para su transformación en biocombustibles. Hace años que trabajamos con ellos a través de un convenio de colaboración para recuperar y concientizar sobre la correcta disposición final de este residuo, tanto domiciliario como el generado por locales gastronómicos. Esto genera empleo, inclusión social y aporta a una economía circular”.
En este círculo virtuoso, la empresa también lleva adelante su programa de educación ambiental, con el que ya se dictaron más de 200 charlas a instituciones educativas de todo el país. También gestiona los envases plásticos que acumula con el acopio de aceite, los cuales son reinsertados como insumo en industrias recicladoras para fabricar nuevos productos. Así, el reciclaje se vuelve un motor social y a la vez económico que genera empleo directo en plantas de tratamiento y logística, e indirecto en empresas proveedoras y colaboradoras que integran esta red de economía circular.
“Detrás de cada proceso industrial hay una cadena de actores que va desde recolectores hasta pymes que reincorporan estos insumos a nuevos circuitos productivos. Esa articulación es la que permite que los residuos dejen de ser un problema ambiental para convertirse en una oportunidad de transformación, aprovechando todo su potencial”, sostuvo Sebastián Soso, responsable de Comunicación de DH-SH.
Sobre este punto también hizo hincapié Matías Chávez, subsecretario de Gestión Ambiental de la Municipalidad de Resistencia, en la provincia de Chaco, al destacar que acciones como Reciclá tu Aceite no solo evitan la contaminación, sino que también promueven una economía circular en la que los residuos se transforman en nuevos recursos. “Si no se trata adecuadamente genera un alto impacto ambiental sobre el agua y los suelos. Es fundamental que los vecinos se sumen a estas iniciativas, separando el aceite usado y acercándolo a los puntos de recolección que hay en la ciudad porque cada acción individual contribuye a un impacto colectivo positivo”, aseguró Chávez.






















