Vecinos de la zona norte de la ciudad expresaron su profunda indignación tras la destrucción total de un histórico corredor biológico ubicado sobre la calle Don Orione, a la altura de Carballo al 900. Según denunciaron desde la cuenta de X “Protegiendo Árboles de Rosario”, una cuadrilla civil arrasó en apenas dos horas con decenas de árboles añosos en buen estado fitosanitario en el marco de un proyecto inmobiliario privado que contaba con el aval de la Municipalidad.
La comunidad del barrio venía movilizándose desde hacía meses para advertir sobre el enorme valor ambiental del predio. De acuerdo a lo expuesto por los damnificados, se habían golpeado puertas en el Concejo Municipal, solicitado reuniones formales y propuesto alternativas viables a la constructora para que se preservara al menos el 30% del patrimonio natural, recibiendo promesas que finalmente no se cumplieron.
Carballo al 900 – Ex Fecovita
— Protegiendo Arboles Rosario. (@NuestrosArboles) June 12, 2026
En apenas dos horas destruyeron lo que la naturaleza tardó más de 100 años en crear.
Un proyecto privado, aprobado por el Municipio, arrasó un corredor biológico histórico ubicado sobre calle Don Orione, donde crecían numerosos árboles añosos,… pic.twitter.com/W8YETrKYcH
“Fue un engaño. Fue una burla”, manifestaron con dureza los vecinos a través de un duro descargo en redes sociales, donde apuntaron tanto contra el titular de la firma desarrolladora como contra los carriles institucionales de la ciudad. Afirmaron que acudieron a la Comisión de Ecología del Palacio Vasallo en busca de respuestas, pero que no encontraron voluntad política para revisar la situación ni para abrir un debate que frenara las motosierras.
El descontento vecinal reabrió el debate sobre el avance inmobiliario y los controles ambientales en el municipio. “Después vemos discursos, campañas y videos que hablan de sustentabilidad, biodiversidad y cambio climático. Los hechos, una vez más, cuentan otra historia. Quienes nos gobiernan no parecen escuchar a los vecinos, y mucho menos priorizar el cuidado del ambiente”, sentenciaron con indignación ante el daño irreversible en el paisaje urbano.



















