El presidente Javier Milei descartó categóricamente que el Gobierno nacional ponga en marcha auxilio o asistencia alguna para las familias ahogados por el nivel de endeudamiento. En medio de un escenario donde la morosidad en el crédito bancario alcanzó cifras récord que rozaron el 13 por ciento en mayo, el mandatario atribuyó la disparada del fenómeno a la inestabilidad derivada de las políticas del kirchnerismo y rechazó cualquier intervención estatal bajo el argumento de que cada deudor actuó de manera voluntaria.
Durante la entrevista periodística concedida este domingo al canal La Nación Más, el jefe de Estado argumentó que los costos por el incumplimiento de los contratos no deben trasladarse al resto de la sociedad, responsabilizando a las propias familias por los compromisos financieros asumidos. Al referirse al tema con duras declaraciones, remarcó que a los deudores no se les colocó “una pistola en la cabeza” y sostuvo que la vía de resolución debe quedar supeditada de manera exclusiva a las refinanciaciones que ofrezcan las propias entidades bancarias.
“Nadie les puso una pistola en la cabeza”: #Milei dejó a la buena de dios a las familias endeudadas del país
— VersionRosario (@versionrosario) August 3, 2026
El Presidente descartó medidas para auxiliar a los hogares en mora y rechazó la posibilidad de tomar medidas para el incremento de los salarios.
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“Nadie les puso una pistola en la cabeza”, aseguró. Luego, el mandatario ahondó: “La pregunta es: si yo tengo un acuerdo con alguien y por algún motivo una de las partes no está en condiciones de cumplir el acuerdo, ¿es correcto que yo le haga pagar eso a usted?”.
De forma tajante, la máxima autoridad de la Casa Rosada desestimó además la aplicación de medidas adicionales destinadas a recomponer los ingresos salariales o el freno en la actualización de las tarifas de los servicios públicos, descartando de plano la implementación de un “plan platita” de cara a 2027. Milei enfatizó que el incremento de la emisión monetaria derivaría en mayores índices inflacionarios y aseguró que mantendrá la orientación de su programa económico pese al impacto social, afirmando en ese sentido que preferirá “morir con las botas puestas” antes que recurrir al populismo.
Por último, el Presidente supeditó la reactivación general a la tracción y reinversión de sectores puntuales en expansión, como el rubro energético. En esa línea, el libertario apeló a mediciones macroeconómicas del Producto Bruto Interno del año previo para asegurar que el nivel de consumo registró máximos históricos y concluyó asegurando que la gestión oficial logró sacar a 14 millones de personas de la pobreza.





















