El Gobierno de Santa Fe reclamó formalmente la ampliación del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) para la totalidad del transporte interurbano de pasajeros. Según datos oficiales, la falta de implementación de este sistema hace que uno de cada cuatro usuarios santafesinos quede excluido de la Tarifa Social Federal, obligándolos a pagar el boleto completo.
Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo señalaron que la eliminación de los subsidios al interior profundizó las asimetrías con el AMBA. “Hubo santafesinos que, pudiendo pagar solo el 45% del boleto por la Tarifa Social, debieron abonar el 100%. Es una desigualdad que Nación debe resolver”, apuntó el ministro Gustavo Puccini, detallando que de casi 2.6 millones de pasajes mensuales, cerca de 700.000 se siguen pagando sin el beneficio por trabas burocráticas y tecnológicas ajenas a la provincia.
La falta de la tarjeta SUBE en unas 30 empresas del mapa provincial se traduce en un golpe directo al bolsillo. A modo de ejemplo, mientras un beneficiario social que viaja entre Rosario y San Lorenzo cuenta con SUBE y abona $2.328 (en lugar de $5.174), en el norte provincial el trayecto entre Las Toscas y Villa Guillermina cuesta $5.800 fijos, cuando con el descuento nacional se reduciría a $2.610.
El reclamo santafesino vuelve a poner sobre la mesa la discusión por el reparto equitativo de los recursos. En lo que va del año, Santa Fe aportó la sideral cifra de $706.761 millones en concepto de impuestos a los combustibles, pero Nación solo le devolvió el 19% ($133.000 millones), destinando cero pesos al transporte de pasajeros.
Para amortiguar el impacto y sostener tanto las líneas como el Boleto Educativo, la gestión provincial debió inyectar $193.039 millones de recursos propios. “No pedimos privilegios; reclamamos un federalismo real y equitativo”, sentenció Puccini respecto a las gestiones que se vienen realizando de manera infructuosa ante la Secretaría de Transporte de la Nación.





















