La industria panadera de Rosario atraviesa uno de sus momentos más delicados en años. Desde la Cámara de Industriales Panaderos advierten que, en los últimos 60 días, los principales insumos registraron incrementos de hasta el 90%, lo que impacta de lleno en la estructura de costos de un rubro que ya venía golpeado por la caída del consumo y el aumento de tarifas.
Diego Rubio, titular de la Asociación de Panaderos de Rosario, detalló que las subas más fuertes se dieron en grasas y margarinas, con aumentos cercanos al 90%, mientras que el azúcar trepó alrededor del 70%. A esto se suman incrementos del 30% en aceite y chocolates. La harina, en tanto, mostró un ajuste más moderado, en torno al 10%, aunque no alcanza para compensar el resto de los costos que presionan sobre la actividad.
El impacto de estos aumentos se da en un contexto de fuerte fragilidad financiera en el sector. Según describen los propios empresarios, la mayoría de las panaderías arrastra algún tipo de deuda, ya sea con proveedores, el fisco, aportes sindicales o servicios públicos. En muchos casos, incluso, se recurre a planes de refinanciación para afrontar facturas de energía.
El cierre reciente de una panadería tradicional del centro de Rosario, que estaba próxima a cumplir un siglo de trayectoria, encendió aún más las alarmas. “Era una referencia para todos. Verla bajar la persiana nos golpeó de lleno”, señalaron desde el sector, que advierte que ese caso podría no ser aislado si las condiciones actuales se mantienen.
La combinación de costos en alza, ingresos que no acompañan y obligaciones acumuladas configura un escenario complejo para las pequeñas y medianas panaderías. “Hace dos meses la situación ya era difícil, pero en este último tiempo se agravó de forma significativa”, explicó Rubio, quien además remarcó que no se vislumbran señales de alivio en el corto plazo.
En ese marco, los panaderos advierten que el desafío ya no pasa sólo por sostener la rentabilidad, sino por garantizar la continuidad de los negocios en un contexto que, aseguran, se vuelve cada vez más difícil de sostener.






















