Familiares, amigos y vecinos de Micaela Albornoz, la joven de 32 años desaparecida desde el pasado 24 de junio, concentraron este lunes al mediodía en la intersección de Avenida Circunvalación y Ayolas. Con quema de cubiertas y banderas, los manifestantes interrumpieron el tránsito de forma total para exigir respuestas urgentes a la Fiscalía y reclamar su inmediata localización. El corte generó serios desvíos y un fuerte embotellamiento en los accesos a la zona sur, lo que motivó el despliegue de las fuerzas de seguridad.

Micaela, quien padece problemas de salud mental y requiere medicación, fue vista por última vez al salir de su casa en el barrio Villa Manuelita. Con el correr de los días, la preocupación creció tras el hallazgo de algunas de sus pertenencias: el martes pasado apareció ropa suya en el Parque Independencia y, el viernes, se encontraron más prendas junto a un colchón en la zona de Presidente Perón y Crespo.

La principal sospecha de su entorno es que la joven está retenida contra su voluntad por un tercero que se aprovecha de su estado de vulnerabilidad. Al no contar con su tratamiento médico diario, sus allegados advierten que Micaela es sumamente manipulable, lo que refuerza la teoría de que podría estar en situación de calle bajo el dominio de otra persona.

“Está en una casa, alguien la retiene. Ella es muy vulnerable, sin su medicación es muy manipulable”, alertó con angustia un amigo de la joven durante la protesta en la colectora. La familia exige que la policía rasure las zonas donde aparecieron sus pertenencias para rescatarla cuanto antes.























