El costo de vida volvió a acelerar su marcha durante el séptimo mes del año y encendió las alarmas en los despachos oficiales. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó este jueves que la inflación de julio fue del 2,1%, quebrando la racha a la baja que se había registrado el mes previo y dejando al índice acumulado en lo que va del 2026 en un 19,3%, con una variación interanual que alcanzó el 33,8%.
El rubro con mayor incremento en el período fue Recreación y Cultura, que registró una suba del 5% empujada por los paquetes turísticos durante el receso invernal y la oferta de servicios culturales. Detrás se ubicó Restaurantes y hoteles con un 2,8%, mientras que la división de Alimentos y bebidas no alcohólicas volvió a tener un peso de fuerte incidencia en el bolsillo de las familias. En el extremo opuesto, Bebidas Alcohólicas y Tabaco registró la menor suba con un 1,5% y el rubro Prendas de vestir y calzado anotó una baja del -1,3%.
A nivel geográfico, el Gran Buenos Aires lideró las subas con una variación del 2,3%, mientras que la región de Cuyo anotó el incremento más moderado con un 1,9%. La cifra global del organismo nacional se ubicó dentro del rango previsto por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien horas antes había anticipado un resultado de entre 1,9% y 2,3%, ratificando que el Palacio de Hacienda sostiene el rumbo de la política económica para converger gradualmente hacia valores internacionales.
Sin embargo, el rebote inflacionario vuelve a poner en debate las metas fijadas por el presidente Javier Milei. La aspiración del mandatario de alcanzar un IPC mensual que comience con “cero coma” para mediados de este año aún se percibe lejana en el horizonte económico, tras un primer semestre que ya había cerrado con un acumulado del 16,8% y un escenario donde los precios continúan mostrando resistencia a perforar los dos puntos de manera sostenida.





















