Rosario vivió un fin de semana largo a puro movimiento de la mano de grandes eventos masivos como la Crack Bang Boom, el festival Rock al Río y la llegada del TC Pick Up al Autódromo. Frente a semejante marco de público, la Secretaría de Control y Convivencia montó un amplio despliegue preventivo en coordinación con la Policía de Santa Fe para garantizar el orden urbano.
En materia de tránsito, los agentes realizaron 865 fiscalizaciones vehiculares en puntos neurálgicos de la ciudad. El saldo fue de 58 vehículos derivados al corralón, 27 de ellos por alcoholemia positiva —alcanzando un pico de 2.01 g/l—. La nota dramática de la jornada la protagonizó un conductor que se negó a realizar la prueba de alcoholemia, intentó fugarse a toda velocidad e impactó violentamente contra un árbol a pocos metros del puesto de control.

El ordenamiento del espacio público también fue un eje central del operativo. Las cuadrillas municipales labraron actas y retiraron a 68 cuidacoches en las inmediaciones de los espectáculos tras verificar sus antecedentes. A su vez, se concretaron más de 40 actuaciones por venta ambulante e ingesta de alcohol en la vía pública.
Por último, el Municipio dio respuesta a 50 reclamos vecinales por ruidos molestos, interviniendo mayoritariamente en domicilios particulares, seguidos por instituciones y la vía pública. Desde la Secretaría de Control remarcaron que la presencia del Estado en las calles resultó clave para sostener la convivencia en una ciudad que consolida su lugar como plaza de grandes eventos.





















