La economía santafesina continúa sin encontrar señales claras de recuperación. Según el último informe elaborado por el Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, la actividad económica registró una caída interanual del 1,3% durante abril, consolidando un escenario recesivo que afecta a buena parte de los sectores productivos de la provincia.
Aunque el indicador mostró una leve mejora respecto de marzo en la medición mensual desestacionalizada, el desempeño general continúa siendo negativo y refleja las dificultades que atraviesa la economía provincial.
Entre las variables que siguen mostrando mayor deterioro aparecen el consumo, la producción industrial, el empleo privado y la demanda laboral, todos indicadores que todavía no logran revertir la tendencia descendente registrada durante los últimos meses.
El informe también advierte que algunos sectores vinculados a la actividad agropecuaria y a determinadas exportaciones muestran un comportamiento más favorable, aunque todavía insuficiente para compensar la debilidad que exhiben el comercio, la industria manufacturera y los servicios.
Los analistas de la Bolsa de Comercio sostienen que la recuperación dependerá de una reactivación del consumo interno, mejores condiciones de financiamiento y una mayor estabilidad macroeconómica que permita recuperar la inversión privada.
Mientras tanto, la provincia continúa transitando un escenario de bajo crecimiento, con empresas que mantienen cautela frente a nuevos proyectos y consumidores que siguen restringiendo sus gastos.





















