El Fondo Monetario Internacional (FMI) lanzó duras críticas hacia el gobierno de Javier Milei debido a falencias en sus políticas de prevención de la corrupción y debilidades en el control de las declaraciones juradas de los funcionarios públicos. Es la primera vez desde 2018 que el organismo posa la lupa en este tema, que tiene al jefe de Gabinete Manuel Adorni en el ojo de la tormenta por diferentes gastos que hasta el momento no justificó.
Los cuestionamientos, poco habituales por parte del ente financiero, se detallaron en la segunda revisión del Artículo IV sobre la marcha del programa económico argentino.
A pesar de las observaciones y de que el Gobierno nacional volvió a incumplir la meta de acumulación de reservas internacionales del Banco Central, el FMI aprobó la revisión y liberó nuevos fondos para el país. No obstante, el organismo conducido por Kristalina Georgieva ubicó la transparencia institucional como uno de los principales desafíos pendientes.
El informe detalla que los sistemas de declaración patrimonial presentan limitaciones en la verificación de datos, demoras en su publicación, falta de transparencia y una aplicación desigual de las normas. Además, el FMI advirtió que las reglas vigentes sobre conflictos de interés son insuficientes y que el país muestra debilidades tanto en la independencia judicial como en sus mecanismos de rendición de cuentas.
Estas observaciones representan uno de los pronunciamientos institucionales más severos del Fondo hacia Argentina desde 2018. El actual escenario contrasta con las evaluaciones de años anteriores; por ejemplo, en 2022, el propio organismo había elogiado los esfuerzos del país para alinear sus marcos de gobernanza e integridad financiera con los estándares internacionales.




















