Un informe de la consultora Scentia, indica que el consumo está lejos de repuntar. Las ventas registraron una baja interanual del 1,6% en mayo, acumulando una contracción del 3% en los primeros cinco meses del año en comparación con el mismo período de 2025.
Pese al escenario negativo, el mes pasado mostró una leve estabilidad con una mejora marginal del 0,1% respecto a abril. Sin embargo, los volúmenes generales siguen en niveles críticos: el consumo actual se encuentra apenas al 84,8% de los valores históricos registrados a principios de 2023.

La crisis golpea de forma dispar según el canal de venta. Los comercios físicos tradicionales se llevaron la peor parte: los supermercados de cadena lideraron la caída con un -4,2%, seguidos por los mayoristas (-1,6%) y los autoservicios independientes (-1,3%).
En la vereda de enfrente, las farmacias repuntaron un 2,3% y el comercio electrónico trepó un 29,9% interanual. De todos modos, desde la consultora aclararon que las ventas online todavía representan apenas el 5% del consumo total del país.

¿Qué se dejó de comprar?
Los productos de limpieza de ropa y hogar sufrieron un derrumbe del 8,2%, los alimentos perecederos cayeron un 6,5% y los artículos para el desayuno y la merienda retrocedieron un 5,4%.
Por el contrario, el rubro “Alimentación” básico tuvo una leve suba del 0,9%. Las que también mostraron números en verde fueron las bebidas: las opciones con alcohol subieron un 4,1% y las sin alcohol un 3,3%.
Este estancamiento del consumo se da en un marco donde el Indec informó una inflación del 2,1% para mayo. Con este dato, el costo de vida acumuló una suba del 14,7% en lo que va del año y alcanzó un 33,2% en la medición interanual, presionando directamente sobre el bolsillo de los consumidores.




















