Bernal explicó que el conflicto con Bauen Pilay lleva un tiempo prolongado de visibilización, con el objetivo de sumar a la pelea a nuevos afectados que muchas veces ni siquiera sabían que estaban en esa situación ya que al ser planes de ahorro a 20 años, uno descubre el incumplimiento recién al momento puntual en que la vivienda no es entregada.
En ese sentido, Bernal remarcó que el paso más importante logrado hasta ahora fue instalar el tema en la agenda pública y estatal —tanto del Concejo Municipal como del Estado en general—, a partir de sostener que se trata de una cuestión de carácter público y no de un conflicto exclusivamente entre privados.
La ordenanza votada de manera unánime por el Concejo de Rosario creó un registro en la Oficina Municipal del Consumidor específicamente para este tipo de casos, lo que permitirá dimensionar con precisión el universo de personas afectadas y garantizar la participación del Estado en el seguimiento del conflicto. A su vez, el Concejo solicitará a la empresa, a través de esa misma oficina, informes sobre la situación de sus clientes.
Bernal cerró su testimonio a Versión Rosario con un balance positivo del recorrido: calificó la pelea como “larga” y con dificultades, pero remarcó que hoy se sienten “contentos, emocionados” por estar, según su lectura, en el camino correcto hacia una resolución del conflicto.





















