La difícil situación económica continúa impactando sobre el mercado inmobiliario de Rosario. Durante el primer semestre del año crecieron de manera significativa las consultas de inquilinos con problemas para afrontar el pago de sus alquileres y también de garantes que comenzaron a recibir reclamos por las deudas acumuladas.
Según datos de la Oficina Municipal de Derechos Ciudadanos, Consumidores y Usuarios, las consultas relacionadas con alquileres aumentaron cerca de un 60% en comparación con el mismo período del año pasado, mientras que el acumulado del primer semestre mostró un incremento cercano al 40%.
Gran parte de los casos corresponde a personas que buscan rescindir anticipadamente sus contratos porque ya no pueden afrontar los aumentos pactados, así como a familias que comenzaron acumulando deudas de expensas o impuestos y finalmente dejaron de pagar el alquiler.
También crecieron las presentaciones de garantes que fueron intimados por propietarios o inmobiliarias debido a la falta de pago de los locatarios, una situación que hasta hace algunos años era considerablemente menos frecuente.
Desde el organismo municipal explicaron que muchas familias llegan cuando el conflicto ya está avanzado y buscan alternativas para renegociar los contratos o encontrar acuerdos que eviten mayores consecuencias judiciales.
El escenario también coincide con un aumento de las rescisiones anticipadas de contratos de alquiler, impulsadas por la imposibilidad de sostener los valores mensuales en un contexto de ingresos que no logran acompañar el costo de la vivienda.
Especialistas del sector consideran que la evolución del mercado durante los próximos meses dependerá principalmente del comportamiento de los salarios y de la estabilidad económica, factores que inciden directamente en la capacidad de pago de los inquilinos.






















