Los trabajadores que sostienen la producción de Cotar dieron un nuevo paso para asegurar la continuidad de la histórica empresa láctea rosarina: presentaron una oferta formal para adquirir la planta y los activos necesarios para mantener la actividad.
La propuesta fue realizada por la Cooperativa de Trabajo Nueva Cotar de la Gente, integrada por quienes asumieron la gestión de la fábrica después de la quiebra de la antigua compañía.
Desde entonces, los asociados mantuvieron operativa la planta ubicada en barrio Ludueña y reconstruyeron progresivamente la presencia comercial de la marca. Actualmente, la cooperativa reúne a alrededor de 120 trabajadores.
La organización busca dejar atrás la situación transitoria bajo la cual viene utilizando las instalaciones y convertirse definitivamente en propietaria de la fábrica. Para lograrlo, presentó una oferta dentro del proceso judicial que administra los bienes de la empresa quebrada.
Los trabajadores consideran que la adquisición permitiría brindar mayor estabilidad al proyecto, planificar inversiones y ampliar la producción sin la incertidumbre derivada de operar sobre activos que todavía pertenecen al expediente concursal.
La recuperación de Cotar comenzó después de años de dificultades económicas, cambios de administración y conflictos que llevaron a la empresa al borde del cierre. Frente a ese escenario, los empleados se organizaron para evitar la pérdida de los puestos laborales y preservar una marca tradicional de Rosario.
La cooperativa retomó distintas líneas de elaboración y trabaja para fortalecer su presencia en comercios de Rosario y el área metropolitana. El objetivo posterior será ampliar el alcance de sus productos hacia otros puntos de la provincia y del país.
Además del valor económico de la operación, la propuesta tiene un fuerte impacto social. La continuidad de la fábrica sostiene empleo directo, actividad industrial y una red de proveedores y distribuidores vinculados con la producción láctea.
La resolución quedará ahora en manos de la Justicia, que deberá analizar la oferta y definir el destino de los activos. Los trabajadores esperan que se valore el esfuerzo realizado para conservar las instalaciones, recuperar la producción y evitar el cierre definitivo.
Con la presentación, Nueva Cotar de la Gente busca transformar una experiencia de recuperación laboral en un proyecto industrial permanente, administrado por quienes diariamente mantienen en marcha la planta rosarina.





















