A tres años del asesinato de Mauro Villamil, familiares y allegados realizaron este lunes una manifestación para exigir justicia por el crimen ocurrido en una verdulería de Gutiérrez y Corrientes. Con velas, fotos y carteles, recordaron al hombre de 36 años, quien fue baleado mientras hacía compras y quedó en medio de un ataque que no estaba dirigido hacia él.
“Pasaron tres años y no hay respuestas”, expresó su entorno, al remarcar que la investigación permanece estancada. La principal hipótesis indica que se trató de un atentado contra el comercio o su dueño, y que Mauro fue una víctima circunstancial.
En la causa hay una recompensa de 16 millones de pesos para quienes aporten información sobre el autor, que fue captado por cámaras de seguridad. Sin embargo, la familia asegura que el miedo impide que surjan testigos y pidió colaboración anónima para avanzar en el caso.





















