La investigación por la muerte de Marta Ester Ramírez en la localidad de Villa Amelia dio un vuelco drástico en las últimas horas, descartando la hipótesis de un accidente doméstico para orientarse firmemente hacia un femicidio. El trágico hecho fue descubierto el viernes por la tarde por la hija del matrimonio en una vivienda de calle Larrea al 200, a unos 30 kilómetros de Rosario, donde encontró a su madre sin vida y envuelta en llamas, mientras que su padre yacía desvanecido en el suelo pero aún con signos vitales.
Aunque inicialmente se especuló con la explosión de una garrafa, el informe pericial de los Bomberos determinó que el cuerpo de la mujer había sido rociado deliberadamente con alcohol etílico para iniciar la combustión. Asimismo, el examen del médico policial constató que la víctima presentaba una herida de arma de fuego en el dorso lateral izquierdo, transformando la escena en un claro escenario de homicidio calificado.
Durante la minuciosa inspección de la propiedad, los peritos criminalísticos de la Policía de Investigaciones (PDI) secuestraron doce vainas servidas calibre .22, un cartucho intacto, proyectiles deformados y diversos elementos con manchas de sangre. Además, los investigadores detectaron múltiples orificios en las paredes compatibles con los impactos de bala, lo que evidencia la violencia del ataque previo al incendio de la vivienda.
Por su parte, el esposo de la víctima, Omar Ovidio Gamarra, de 70 años, permanece internado bajo estado crítico y con asistencia mecánica respiratoria en la terapia intensiva del Hospital Provincial de Rosario debido a una grave inhalación de humo, aunque no presenta heridas visibles.
La causa quedó a cargo de la fiscal Noelia Navone, de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, quien trabaja junto a la Brigada de Femicidios para esclarecer la mecánica definitiva del hecho.






















