El Gobierno de Santa Fe intervino un criadero porcino de Ibarlucea y ordenó el retiro preventivo de los 18 animales que permanecían en el establecimiento, luego de que una investigación epidemiológica lo vinculara con casos de triquinosis.
La trazabilidad realizada por los organismos sanitarios permitió determinar que uno de los cerdos consumidos por las personas afectadas había salido de ese lugar.
Ante la sospecha de que pudiera haber más animales infectados, las autoridades dispusieron el despoblamiento total del criadero y el traslado del plantel para una faena bajo controles especiales.
Las muestras serán sometidas a análisis de laboratorio para establecer si existen otros casos dentro del establecimiento.
El operativo contó con la participación del Ministerio de Desarrollo Productivo provincial, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, la Municipalidad de Ibarlucea, la Guardia Rural Los Pumas y el propietario del criadero.
La Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria también reforzó las acciones preventivas y los controles sobre posibles productos vinculados con el foco.
La triquinosis es una enfermedad transmitida principalmente por el consumo de carne de cerdo cruda, insuficientemente cocida o utilizada para elaborar chacinados sin controles sanitarios. Las larvas del parásito no pueden detectarse a simple vista y tampoco modifican el olor, el color o el sabor de los alimentos.
Los primeros síntomas pueden incluir diarrea, náuseas y dolor abdominal. Posteriormente, el cuadro puede evolucionar con fiebre, dolores musculares, inflamación del rostro y los párpados, dolor ocular y cefalea. En situaciones graves puede ocasionar complicaciones cardíacas, respiratorias o neurológicas.
La Provincia recomendó comprar carne y embutidos exclusivamente en establecimientos habilitados, verificar el rotulado y evitar productos comercializados por redes sociales o vendedores que no puedan acreditar su procedencia.
Para las faenas familiares, es obligatorio remitir una muestra a un laboratorio oficial y esperar el resultado negativo antes de consumir o procesar la carne. La salazón, el ahumado y el congelamiento doméstico no garantizan la eliminación del parásito.






















