Una cartulina pegada en la puerta de la casa de sus padres puso fin a la ilusión de los fanáticos: “Leo ya se fue anoche. Gracias por tanto cariño”. Con ese sencillo mensaje escrito a mano, la familia Scaloni le avisó a los vecinos e hinchas que el entrenador de la Selección Argentina había terminado su estadía en Pujato.
Fueron cerca de cinco días intensos en la pequeña localidad santafesina, donde la tranquilidad habitual se vio alterada por cientos de personas que se acercaron para conseguir una foto o una firma. Lejos de esconderse, Scaloni salió en repetidas oportunidades a atender a la gente, firmar camisetas y hasta “renovar” de manera simbólica un contrato confeccionado por un nene que le pedía quedarse en la Albiceleste hasta 2030.

Durante su visita, el DT no solo disfrutó del cariño popular, que requirió vallado y custodia preventiva en la zona, sino que también se dio el gusto de salir a pedalear por las rutas de la región y visitar el club Alumni de Casilda para ver a Matienzo, el equipo de sus amores.
Tras despedirse de los suyos el sábado por la noche, el DT habría tomado viaje de regreso a Mallorca para continuar sus vacaciones junto a su esposa e hijos. Ahora, con el descanso en marcha, la mirada queda puesta en la próxima fecha FIFA de septiembre y en la ansiada resolución sobre su futuro en el banco nacional.





















