La imagen de la bandera de los Estados Unidos flameando en el mástil escolta del Monumento Nacional a la Bandera generó una fuerte polémica y repercusión en las redes sociales durante el pasado fin de semana. Sin embargo, lejos de tratarse de una definición política reciente, la iniciativa responde a una tradición histórica y a una normativa municipal vigente.
El izamiento de la enseña norteamericana coincidió con la celebración del 250° aniversario de la independencia de ese país, el pasado 4 de julio. Ante las críticas y malentendidos que se replicaron en el entorno virtual, especialistas aclararon que la presencia de banderas extranjeras en el emblemático sitio de la ciudad es una práctica protocolar que lleva casi siete décadas.
Banderas de ESTADOS UNIDOS en nuestro Monumento a la Bandera para festejar la Independencia de Estados Unidos. Por qué MI3RDA tenemos que festejar eso? Para cumplir los caprichos de Milei??
— Marce (@Marce_Ch71) July 5, 2026
Un cipayo Vende Patria pic.twitter.com/KO1emkofnU
“Es un gesto de cortesía con los países que mantienen relaciones con Argentina o con aquellas Naciones que cuentan con destacadas comunidades locales”, explicó el historiador Miguel Carrillo Bascary, miembro del Instituto Belgraniano y ex director del Monumento, al diario La Capital.
Esta tradición, que nació junto con la inauguración del propio Monumento hace 69 años, se encuentra respaldada formalmente por un decreto de la Intendencia de Rosario que data de 2011. Según establece el ceremonial, el mástil escolta -ubicado a la derecha del principal- está destinado a homenajear a distintos Estados y organizaciones internacionales en sus fechas conmemorativas.
A lo largo de los años, en ese mismo espacio han flameado las banderas de países como Bolivia, Israel y Bulgaria, así como también las insignias de la Cruz Roja y de las Naciones Unidas (ONU) al cumplirse aniversarios de sus fundaciones.





















