Efectivos del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA) desbarataron este miércoles un presunto plan terrorista en Rosario. Tras un allanamiento en la ciudad, detuvieron a un joven que había amenazado con hacer explotar una sinagoga y transmitir la masacre en vivo por redes sociales.
La investigación se inició tras una denuncia de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA). La entidad alertó sobre un correo electrónico intimidatorio en el que se aseguraba que se había colocado un artefacto explosivo en la Sinagoga Kehila, ubicada en calle Paraguay al 1100.
El mensaje del agresor afirmaba que transmitiría la explosión de manera online a través de enlaces de Facebook y Discord. Además, incluía una escalofriante advertencia: si alguien quedaba con vida tras la detonación, ingresaría a “rematarlo a tiros”.
Ante la gravedad del hecho, la Dra. Federica Tiscornia Noel, a cargo del Área de Investigación y Litigio de Casos Sencillos de la Unidad Fiscal de Rosario, convocó de urgencia al Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista de la PFA.
Los agentes federales iniciaron un rastreo informático utilizando metodología OSINT (inteligencia de fuentes abiertas). Así lograron identificar al sospechoso, quien se jactaba en redes de pertenecer a “764”.
¿Qué es “764”?
Se trata de una secta extremista internacional de carácter satánico, neonazi y nihilista que opera en plataformas como Discord, Roblox y Telegram. Su objetivo es captar y manipular a menores de edad para obligarlos, mediante extorsión, a cometer actos vandálicos y crímenes. La banda ya estuvo detrás de múltiples amenazas de bomba a colegios en todo el país.
El rastreo de la señal digital llevó a los investigadores directo a un inmueble de Rosario. Con las pruebas sobre la mesa, la Fiscalía ordenó el inmediato allanamiento de la vivienda. Allí, se detuvo a un joven de 24 años y se secuestró una notebook, dos teléfonos celulares y varios artículos de electrónica fundamentales para el peritaje informático.

El sospechoso y el material incautado quedaron a disposición de la Justicia en una causa caratulada, en primera instancia, como “Intimidación pública”.






















