Una investigación que se extendió durante varios meses derivó en seis allanamientos simultáneos y dos aprehensiones en Zavalla por una presunta estructura dedicada al microtráfico de drogas mediante entregas a domicilio.
Los procedimientos fueron realizados este jueves por la División Judiciales de la Unidad Regional II por orden de la fiscal de Microtráfico Mercedes Banchio.
La pesquisa había comenzado en febrero y combinó vigilancia sobre distintos domicilios, registros fotográficos y fílmicos, intervenciones telefónicas y análisis de comunicaciones y antenas.
A partir de esas medidas, los investigadores identificaron teléfonos, viviendas y personas que presuntamente formaban parte de la operatoria.
Droga, dólares y elementos para cultivo
Entre todos los procedimientos fueron secuestrados trece teléfonos celulares, material vegetal compatible con marihuana, plantas y ramas, dos balanzas, una máquina para envasar al vacío y dos estructuras utilizadas para cultivos indoor.
También se encontraron armas de fuego y dinero en moneda extranjera.
Uno de los allanamientos se realizó en una vivienda de Moreno al 2200. Allí, según el reporte policial, fueron hallados unos 520 gramos de material vegetal, plantines, ramas y elementos vinculados con el fraccionamiento y acondicionamiento de sustancias.
En el mismo domicilio se secuestraron una escopeta calibre 16, cartuchos y 3.100 dólares.
El morador, Gastón Emanuel G., de 29 años, fue aprehendido por disposición judicial.
Una pistola 9 milímetros en otra vivienda
Otro de los procedimientos se desarrolló en Los Pinos al 1800.
Los agentes encontraron allí una pistola Bersa calibre 9 milímetros, vainas servidas, municiones de diferentes calibres, material vegetal y un teléfono celular.
Marcelo Roberto G., de 45 años, quedó aprehendido y se ordenó la apertura de una causa por tenencia simple.
La investigación deberá determinar ahora el grado de participación de cada uno de los sospechosos y establecer si existían otros integrantes de la presunta red.
El procedimiento representa el cierre de una primera etapa de la pesquisa, aunque el análisis de los teléfonos y del resto del material secuestrado podría abrir nuevas líneas investigativas.






















