Jonatan Gómez habló públicamente sobre su adicción al juego y reconoció que atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida personal y profesional.
El futbolista, actualmente en Sarmiento de Junín y con pasado en Rosario Central, confirmó que mantiene una deuda de aproximadamente 50 mil dólares con una plataforma clandestina de apuestas y aseguró que la ludopatía terminó afectando profundamente a su familia, sus relaciones personales y su carrera.
Las declaraciones se produjeron después de que la Justicia desestimara una denuncia presentada por Gómez por presuntas extorsiones vinculadas con esa deuda.
El fiscal Aquiles Balbis archivó el expediente al considerar que no existían elementos suficientemente sólidos para continuar con la investigación.
“Perdí todo”
En una entrevista con el periodista Roberto Caferra, Gómez reconoció abiertamente su ludopatía y contó que se encuentra desde hace cuatro meses sin realizar apuestas.
También indicó que recibe tratamiento, está medicado y busca recuperar la relación con su familia.
El futbolista describió el impacto de la adicción como devastador y admitió que llegó a distanciarse de sus hijos y de su esposa.
Además, expresó dudas sobre si podrá continuar desarrollando su carrera profesional.
Cómo empezó su relación con las apuestas
Gómez situó el comienzo de su problema en 2020, después de regresar de Brasil y cuando jugaba en Argentinos Juniors.
Según relató, las apuestas online fueron creciendo progresivamente hasta modificar su comportamiento cotidiano.
Contó que comenzó a aislarse, cambió su estado de ánimo, dejó de prestar atención a personas cercanas y podía jugar desde el teléfono sin que quienes estaban a su alrededor lo notaran.
El futbolista comparó la ludopatía con otras adicciones por el nivel de dependencia que puede generar y por la dificultad que existe para advertir el problema desde afuera.
Críticas al fiscal
Gómez también cuestionó con dureza la decisión de Balbis de archivar su denuncia.
El futbolista había declarado que comenzó a recibir mensajes intimidatorios por WhatsApp después de acumular deudas con plataformas ilegales de juego. Sin embargo, indicó que había eliminado parte de esas comunicaciones.
A su entender, el fiscal no profundizó suficientemente la investigación ni mostró voluntad de escucharlo.
Pese al cierre inicial del expediente, Gómez manifestó que su prioridad actualmente es superar la adicción y reparar el daño provocado en su entorno.
Su testimonio volvió a poner el foco sobre el crecimiento de las apuestas online y sobre el impacto que pueden tener incluso entre personas con ingresos elevados y carreras profesionales consolidadas.






















