La comunidad aeronáutica y de emergencias de Rosario atraviesa horas de profundo pesar tras la muerte del piloto Matías “Ronco” Valenzuela, una de las siete víctimas del accidente del helicóptero Bell 412 ocurrido en el Parque Provincial Ischigualasto, en San Juan. La aeronave participaba de una capacitación del Plan Nacional de Manejo del Fuego y luego debía trasladarse a La Rioja para colaborar en el combate de incendios forestales.
Valenzuela trabajaba en UTV Aeroemergencias, empresa con base en el Aeropuerto Internacional Rosario, donde era reconocido por su trayectoria en vuelos sanitarios, rescates y operativos de emergencia. Su fallecimiento generó una fuerte conmoción entre compañeros, colegas y personal de distintas fuerzas de seguridad.
Uno de los testimonios más emotivos fue el de Fernando Scabuzzo, compañero del piloto, quien recordó que Valenzuela había participado de su rescate tras un grave accidente sufrido en Pueblo Esther dos años atrás.
“Era una gran persona y un excelente profesional”, expresó, al tiempo que lamentó también la muerte del resto de los ocupantes de la aeronave, entre ellos brigadistas, bomberos, policías y autoridades de Protección Civil.
El accidente ocurrió durante la mañana del miércoles. El último contacto con el helicóptero se registró poco antes de las 10.30 y, horas después, otra aeronave localizó el lugar del impacto. Las causas del siniestro continúan bajo investigación.
Además del piloto rosarino, en el accidente fallecieron autoridades de Protección Civil de San Juan, integrantes de la Policía provincial, jefes de Bomberos y brigadistas de la Agencia Federal de Emergencias, en una de las tragedias aéreas más graves registradas este año en el país.





















