El presidente Javier Milei encabezará este jueves a las 20 una cadena nacional para presentar el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una de las iniciativas económicas más relevantes impulsadas por el Gobierno desde el inicio de su gestión.
La propuesta, que luego será remitida al Congreso para su tratamiento, tiene como objetivo blindar institucionalmente al Banco Central y establecer por ley la prohibición de emitir dinero para financiar el déficit fiscal, una práctica que el oficialismo identifica como la principal causa de los procesos inflacionarios que atravesó el país durante las últimas décadas.
Uno de los ejes centrales del proyecto consiste en redefinir el mandato del organismo, estableciendo que la preservación del valor de la moneda será su única función esencial. De esta manera, el Gobierno busca reemplazar el esquema vigente desde la reforma de 2012, que amplió los objetivos del Banco Central incorporando finalidades vinculadas al empleo, el desarrollo económico y la estabilidad financiera.
La iniciativa fue elaborada por el ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; y el presidente del BCRA, Santiago Bausili, quienes trabajaron en una serie de modificaciones destinadas a limitar la intervención del Poder Ejecutivo sobre la política monetaria.
Entre los cambios previstos figura la prohibición de transferir utilidades contables al Tesoro Nacional, la eliminación de mecanismos de financiamiento como las letras intransferibles y mayores restricciones para otorgar adelantos al Estado. El proyecto también endurece las condiciones para remover al presidente y a los directores del Banco Central, con el propósito de fortalecer la autonomía de la institución frente a futuros gobiernos.
Además, la reforma contempla un régimen de responsabilidades penales y administrativas para los funcionarios que autoricen asistencia monetaria al Tesoro o vulneren la independencia del organismo, reforzando las limitaciones legales para recurrir a la emisión como herramienta de financiamiento del gasto público.
Otro de los aspectos incorporados al proyecto es un mecanismo inspirado en el modelo estadounidense de “shutdown” administrativo, que impondrá restricciones al funcionamiento del Estado cuando se agoten las partidas presupuestarias aprobadas por el Congreso, con el objetivo de impedir que el exceso de gasto sea cubierto mediante emisión monetaria o nuevo endeudamiento.
Desde la Casa Rosada sostienen que la reforma constituye un paso clave para consolidar el proceso de estabilización económica, fortalecer la confianza en la moneda y garantizar que las futuras administraciones no puedan volver a utilizar al Banco Central como fuente de financiamiento del déficit fiscal. El anuncio presidencial marcará el inicio formal del debate legislativo sobre una de las principales reformas institucionales impulsadas por el Gobierno en materia económica.





















