El concejal Julián Ferrero presentó este martes una denuncia penal ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA) para que se investigue la contaminación que afecta al arroyo Ludueña, principalmente en la zona de Fisherton. La presentación reúne fotos, videos, análisis científicos y testimonios recopilados durante los últimos años.
La denuncia advierte sobre la presencia de efluentes cloacales, olores nauseabundos, líquidos espumosos y aguas turbias, blanquecinas y verdosas en distintos sectores de la cuenca. El objetivo es identificar el origen de las descargas contaminantes y determinar a los responsables.
Además, un informe elaborado por el Centro de Ingeniería Sanitaria de la Universidad Nacional de Rosario detectó altos niveles de contaminación, con presencia de bacterias de origen fecal, elevada carga orgánica y bajos niveles de oxígeno en el agua, indicadores compatibles con vertidos sin el tratamiento adecuado.
Por su parte, Marcelo Ferraro, vecino de Fisherton que realiza un seguimiento diario de la situación, aseguró que la denuncia es el resultado de siete años de reclamos sin respuestas concretas y sostuvo que el arroyo “se convirtió en una cloaca y un basural a cielo abierto”.



















