Las obras de remodelación y puesta en valor en el área central de la ciudad volvieron a cruzar la agenda urbana con la memoria histórica de Rosario. Un insólito hallazgo sorprendió a cuadrillas y peatones en la Plaza de la Cooperación, ubicada en la intersección de las calles Mitre y Tucumán, cuando la inestabilidad de un árbol del arbolado público terminó revelando una estructura subterránea olvidada por más de cuatro décadas.
El descubrimiento se produjo de manera fortuita mientras se ejecutaban las tareas habituales de acondicionamiento del espacio verde. El marcado movimiento de las ramas de un ejemplar llamó la atención de los trabajadores, quienes al inspeccionar la base del terreno advirtieron que el árbol no estaba afirmado sobre suelo firme, sino que sus raíces flotaban en el interior de una bóveda subterránea. Al asomarse a la cavidad, se encontraron con un antiguo sótano con muros de mampostería original, donde aún se alcanza a leer la palabra “carretas” grabada en una de sus paredes.




La estructura hallada corresponde al antiguo Mercado Norte, un enclave comercial histórico cuya construcción fue adjudicada el 4 de noviembre de 1876 al constructor Juan Razori, tras imponerse en una licitación pública entre once oferentes por presentar el presupuesto más económico. En sus años de esplendor, la edificación emplazada en la por entonces llamada calle Progreso albergó 68 puestos en su interior y 12 en el exterior, constituyendo un punto neurálgico del abastecimiento y la vida social rosarina durante más de un siglo.
Tremendo lo que apareció en la Plaza de la Cooperación, Mitre y Tucumán, mientras hacen las obras de renovación: por un árbol que se movía mucho descubrieron un sótano de la época del antiguo Mercado Norte (1800). Se puede leer “carretas”. Las raíces del flotaban en el sótano pic.twitter.com/bvVcWdAjT3
— Fer Fava (@Favita_) August 16, 2026
El espacio funcionó de manera ininterrumpida hasta 1980, momento en que fue demolido en su totalidad en el marco de las transformaciones urbanísticas de la época para dar lugar a la actual Plaza de la Cooperación. Cuarenta y seis años después de aquella demolición, el contundente hallazgo bajo el nivel de la vereda abre una ventana al pasado de la ciudad sobre el patrimonio oculto que yace debajo del suelo rosarino.






















