El hecho ocurrió en la dependencia policial ubicada en Casilda y Solís, cuándo el detenido pidió agua, un cabo se acercó a asistirlo y el delincuente lo atacó de manera sorpresiva con un elemento similar a un palo de una escoba, provocándole un corte en la cabeza.
El ataque le dio al interno los segundos necesarios para poder escapar corriendo antes de que pudiera ser reducido, lo que volvió a poner el foco sobre las condiciones de seguridad en las dependencias policiales de Rosario.
El prófugo identificado como Lucas Ezequiel Alma de 29 años permanecía detenido desde el viernes anterior por una causa de lesiones y amenazas. Tras la fuga se activó un operativo de búsqueda en distintos sectores de la ciudad y se dio intervención al Ministerio Público de la Acusación, mientras las autoridades buscaban establecer si hubo fallas en las medidas de custodia o en los protocolos internos de la dependencia.
Finalmente el evadido fue aprehendido este lunes por la mañana en Pasaje 525 y Conscripto Bernardi, cuando personal policial que patrullaba la zona identificó a un hombre que, por los datos aportados, coincidía con el prófugo de la Comisaría 12ª.



















