La crisis en el sector industrial suma un nuevo y preocupante capítulo. El Grupo Techint, liderado por Paolo Rocca, anunció la desvinculación de 150 trabajadores a partir de este 1 de julio en la planta Siat Tenaris de Valentín Alsina, del partido bonaerense de Lanús. La medida implica un drástico recorte cercano al 50% del personal de la fábrica, dedicada a la terminación de caños utilizados en las industrias petrolera y gasífera. En el último tiempo salió a la luz que el empresario había perdido la licitación para un nuevo gasoducto en Argentina.
Desde el gremio metalúrgico denunciaron que a lo largo de junio llegaron cerca de 200 telegramas, sembrando una total incertidumbre sobre los puestos laborales, especialmente entre el personal contratado. Ante este escenario, los delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) ya articulan acciones con el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires para buscar una conciliación, en un contexto gremial complejo debido a la reciente intervención judicial del sindicato a nivel nacional.

La drástica decisión de la firma ítalo-argentina es el coletazo de una fuerte disputa comercial y política. La planta perdió la licitación para proveer los caños de un nuevo gasoducto clave entre Neuquén y Río Negro tras un fuerte cruce de cotizaciones con el gobierno nacional, que optó por una competidora de origen indio argumentando que los valores locales eran un 40% más caros.
Como telón de fondo, desde los sectores gremiales y productivos señalan el impacto colateral del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Advierten que los beneficios de esta normativa, que permite la importación de insumos y bienes de capital con arancel cero para sectores estratégicos, terminan golpeando de lleno a la cadena de proveedores y a la mano de obra de la industria nacional.





















