La polémica por el proyecto inmobiliario previsto en avenida Belgrano 548 sumó una voz de peso al debate. Icomos Argentina, entidad vinculada al Consejo Internacional de Monumentos y Sitios y organismo asesor de Unesco, presentó ante el Concejo Municipal un informe técnico en el que desaconseja avanzar con una excepción urbanística para construir una torre en el área de influencia del Monumento Nacional a la Bandera.
El expediente, que se discute en la Comisión de Planeamiento y Urbanismo, busca habilitar una construcción detrás de una casona con valor patrimonial ubicada en una de las zonas más sensibles de Rosario. El inmueble es una de las pocas viviendas antiguas que quedan en pie en el entorno del Monumento.
El informe de Icomos advierte que el sector posee una alta significación histórica, simbólica, urbana y paisajística, no sólo para la ciudad sino también para la región. Por eso, plantea que cualquier intervención debe ser analizada más allá de su viabilidad económica o constructiva.
Entre las recomendaciones, el organismo pidió profundizar estudios de impacto patrimonial, urbano, ambiental y paisajístico; verificar la compatibilidad del proyecto con la normativa vigente; evaluar cómo afectaría las visuales hacia y desde el Monumento y analizar las consecuencias que podría generar como antecedente para futuras excepciones.
También reclamó promover mayor participación ciudadana y abrir un debate interdisciplinario que permita buscar alternativas capaces de compatibilizar renovación urbana con protección patrimonial.
El proyecto cuenta con el impulso de los propietarios de la vivienda, que argumentan no tener capacidad económica para sostener el mantenimiento del inmueble. Uno de ellos, Luciano Agüero, expuso ante el Concejo y planteó que las restricciones patrimoniales dificultaron la venta de la propiedad durante años.
Del otro lado, vecinos de la zona y organizaciones patrimonialistas cuestionan que se use ese argumento para habilitar una torre en un área protegida. Advierten que la excepción puede debilitar la normativa vigente y abrir la puerta a nuevas intervenciones de alto impacto en el entorno del Monumento.
La discusión quedó en pausa dentro del Concejo, mientras los bloques analizan el informe técnico y los alcances políticos de una decisión que podría marcar un precedente para el tratamiento del patrimonio urbano en Rosario.




















