El operativo, planificado durante la semana junto al Ministerio de Seguridad, la Policía y las fuerzas federales —dado que el Monumento es jurisdicción de Gendarmería—, contempla más de 120 efectivos policiales, más de 70 agentes de control municipal y más de 30 efectivos de fuerzas federales.
Según explicó Herrera, la idea central es que, en caso de que Argentina gane, “los rosarinos puedan ir a festejar” en un entorno ordenado: por eso se vallaron sectores como el Pasaje Juramento, tanto para preservar la fuente del Monumento como para ordenar la venta ambulante.
El funcionario anticipó que se realizarán unos diez cortes de calle, entre ellos avenida Belgrano, para que la gente se acerque caminando y no pueda ingresar con vehículos a la zona. Según Herrera, se espera una convocatoria mayor a la registrada el sábado pasado tras el triunfo ante Suiza en cuartos de final, por lo que el monitoreo se hará en conjunto con la Policía a través de las cámaras del 911, con foco principal en el Monumento, que es donde históricamente se concentra la gente.
De cara a la previa, el secretario remarcó que no existe ninguna disposición que impida asistir con banderas de Malvinas y que el operativo es preventivo: se sumaron cuatro ambulancias en la zona del SIES y un operativo especial de limpieza posterior a la concentración. “La idea es que la gente vaya, que pueda disfrutar, que se encuentre y que pueda ir tranquila”, dijo Herrera.




















